CRÍTICA LIBRE DE SPOILERS, hago mención de algún detalle argumental de forma vaga y general sin especificar nada concreto que pueda arruinar la película. Supongo que a éstas alturas ya no importa por que todos ya la han visto, y los que no ya deben haberse comido cientos de spoilers, pero bueno...
Quizás la mayor virtud de The Force Awakens es su capacidad de exorcizar la maldita trilogía de precuelas haciendo que esas tres putas mierdas (vale, el Episodio III no tanto) sean completamente prescindibles.
Quizás la mayor virtud de The Force Awakens es su capacidad de exorcizar la maldita trilogía de precuelas haciendo que esas tres putas mierdas (vale, el Episodio III no tanto) sean completamente prescindibles.
Abrams no lo tenía nada fácil, y aunque su estrategia es como
mínimo cuestionable, no le quitaré el grandísimo acierto de distanciarse lo más
posible de ésa diarrea de efectos especiales, personajes estúpidos y diálogos
humillantes, para intentar volver a las raíces de la franquicia: cuando la
historia era, antes que otra cosa, una aventura entretenidísima y más simple
que un lápiz.
Lo más "Star Wars" que ha salido en los últimos 32 años.
En una época donde Hollywood juega a sacar el blockbuster
más hiper vitaminado y con más efectos, Abrams opta por no complicarse la vida
intentando superar en espectacularidad las payasadas de MARVEL, de Bay o de
Peter Jackson; y se centra completamente en el desarrollo de los hechos y los
personajes; haciendo incluso que una de las secuencias visualmente más
espectaculares de la película (y del año) sea un desperdicio y te importe 3 costales
de pija, solamente porque todavía no terminas de procesar uno de los momentos
clave de la película. O sea SHIT JUST HAPENNED, ¿y ahora me quieres poner
efectos y pollas 3D en la cara? (no la ví en 3D, me dijeron que está bien en 3D
¿quién mierda sigue pagando para ver películas en 3D?)
Pero... ¿para qué?
Sin embargo, la forma cobarde en la que Abrams decidió abordar
ésta entrega es lo que todavía me toca mucho la moral. El calco estructural de
la vieja película en un intento de complacer a la fanaticada menos exigente con
“más de lo mismo” hace que caiga en la previsibilidad más miserable. Habrá quien
saque a comparación y defienda las precuelas pues éstas al menos intentaron
hacer algo distinto (aunque daban ganas de incendiar el cine durante la
película); podríamos decir que el camino más fácil y más seguro es simplemente
imitar las películas que a todos nos gustan, con sus aciertos y perjuicios
siendo el peor la falta de novedad y creatividad.
Si algo bueno podemos sacar de esto es que por primera vez
en 30 años Star Wars realmente se parece al Star Wars con el que crecimos. Hay
una sensación de aventura secuencial sin mayores complicaciones y con una cantidad
efectiva y justa de humor, luego comienzan a aparecer los viejitos y
eventualmente descubrimos que la esencia de la trilogía original que tanto echamos
de menos durante los últimos 30 años está allí, perfectamente imitada.
El punto más fuerte de la película son los nuevos personajes.
Daisy Ridley es una bad-ass, Jon Boyega is ma nigga, Poe Dameron, interpretado
por el siempre correcto y endeeehhh Oscar Isaac,
se hace extrañar bastante cuando no está en pantalla. Luego tenemos al viejo cast en plena forma encabezado por Harrison Ford. Todos están geniales.
se hace extrañar bastante cuando no está en pantalla. Luego tenemos al viejo cast en plena forma encabezado por Harrison Ford. Todos están geniales.
<3 <3 <3
Punto aparte merece Kylo Ren a quien no vamos a olvidar jamás. Un hijoputa como no se había visto hasta ahora en la saga. Estamos ante el personaje más complejo de la película y de lejos el más prometedor para las futuras entregas. Todo lo contrario a la gran estafa que resultó la capitán Phasma, mi personaje favorito de la etapa promocional y que termina más desperdiciada que Boba Fett en el episodio VI. Ganas de vender muñequitos por parte de Disney aunque bueno… cierta papada estafaba peor.
The Force Awakens no es ni de lejos la gran película del 2015
y sería absurdo pretender a éstas alturas que un producto tan comercial y con
tanto hype se convierta en un nuevo clásico a la altura de la revolución
cinematográfica que supuso la primera Star Wars en el 77; pero tampoco llega al
nivel de vergüenza ajena de las precuelas, ni siquiera en sus peores momentos.
¿Cómo hacen para no darse asco a sí mismos?
La película supera su principal prueba (ser mejor que las
precuelas) y se consolida como una entrega digna (pero inferior) de la trilogía
original.




