viernes, 18 de diciembre de 2015

[CRÍTICA ] STAR WARS: THE FORCE AWAKENS (2015)



CRÍTICA LIBRE DE SPOILERS, hago mención de algún detalle argumental de forma vaga y general sin especificar nada concreto que pueda arruinar la película. Supongo que a éstas alturas ya no importa por que todos ya la han visto, y los que no ya deben haberse comido cientos de spoilers, pero bueno...


Quizás la mayor virtud de The Force Awakens es su capacidad de exorcizar la maldita trilogía de precuelas haciendo que esas tres putas mierdas (vale, el Episodio III no tanto) sean completamente prescindibles.

Abrams no lo tenía nada fácil, y aunque su estrategia es como mínimo cuestionable, no le quitaré el grandísimo acierto de distanciarse lo más posible de ésa diarrea de efectos especiales, personajes estúpidos y diálogos humillantes, para intentar volver a las raíces de la franquicia: cuando la historia era, antes que otra cosa, una aventura entretenidísima y más simple que un lápiz.

Lo más "Star Wars" que ha salido en los últimos 32 años.

En una época donde Hollywood juega a sacar el blockbuster más hiper vitaminado y con más efectos, Abrams opta por no complicarse la vida intentando superar en espectacularidad las payasadas de MARVEL, de Bay o de Peter Jackson; y se centra completamente en el desarrollo de los hechos y los personajes; haciendo incluso que una de las secuencias visualmente más espectaculares de la película (y del año) sea un desperdicio y te importe 3 costales de pija, solamente porque todavía no terminas de procesar uno de los momentos clave de la película. O sea SHIT JUST HAPENNED, ¿y ahora me quieres poner efectos y pollas 3D en la cara? (no la ví en 3D, me dijeron que está bien en 3D ¿quién mierda sigue pagando para ver películas en 3D?)

Pero... ¿para qué?

Sin embargo, la forma cobarde en la que Abrams decidió abordar ésta entrega es lo que todavía me toca mucho la moral. El calco estructural de la vieja película en un intento de complacer a la fanaticada menos exigente con “más de lo mismo” hace que caiga en la previsibilidad más miserable. Habrá quien saque a comparación y defienda las precuelas pues éstas al menos intentaron hacer algo distinto (aunque daban ganas de incendiar el cine durante la película); podríamos decir que el camino más fácil y más seguro es simplemente imitar las películas que a todos nos gustan, con sus aciertos y perjuicios siendo el peor la falta de novedad y creatividad.

Si algo bueno podemos sacar de esto es que por primera vez en 30 años Star Wars realmente se parece al Star Wars con el que crecimos. Hay una sensación de aventura secuencial sin mayores complicaciones y con una cantidad efectiva y justa de humor, luego comienzan a aparecer los viejitos y eventualmente descubrimos que la esencia de la trilogía original que tanto echamos de menos durante los últimos 30 años está allí, perfectamente imitada.

El punto más fuerte de la película son los nuevos personajes. Daisy Ridley es una bad-ass, Jon Boyega is ma nigga, Poe Dameron, interpretado por el siempre correcto y endeeehhh Oscar Isaac,
se hace extrañar bastante cuando no está en pantalla. Luego tenemos al viejo cast en plena forma encabezado por Harrison Ford. Todos están geniales.

<3 <3 <3

Punto aparte merece Kylo Ren a quien no vamos a olvidar jamás. Un hijoputa como no se había visto hasta ahora en la saga. Estamos ante el personaje más complejo de la película y de lejos el más prometedor para las futuras entregas. Todo lo contrario a la gran estafa que resultó la capitán Phasma, mi personaje favorito de la etapa promocional y que termina más desperdiciada que Boba Fett en el episodio VI. Ganas de vender muñequitos por parte de Disney aunque bueno… cierta papada estafaba peor.

The Force Awakens no es ni de lejos la gran película del 2015 y sería absurdo pretender a éstas alturas que un producto tan comercial y con tanto hype se convierta en un nuevo clásico a la altura de la revolución cinematográfica que supuso la primera Star Wars en el 77; pero tampoco llega al nivel de vergüenza ajena de las precuelas, ni siquiera en sus peores momentos.

¿Cómo hacen para no darse asco a sí mismos?

La película supera su principal prueba (ser mejor que las precuelas) y se consolida como una entrega digna (pero inferior) de la trilogía original.