Escribo esto cuando no ha pasado ni una hora de haber
terminado de ver la última película de Spider-man, y como cada año hay mucho que decir
acerca del blockbuster que supone el pistoletazo de salida de ésta temporada de
taquillazos cinematográficos “veraniegos” (aunque el término no aplique en éste
hemisferio).
El caso es que después de pensarlo un poco, no son
necesariamente las películas las que me motivan a escribir (retomar la
escritura de hecho). Más allá de poner a parir al bodrio de turno o deshacerme
en halagos cuando veo algo que para variar me gusta más allá del simple y banal
entretenimiento palomitero. Más allá de toda la cuestión cinematográfica siento
que hay muchas cosas que decir acerca de la amplia maquinaria que supone el
negocio cinematográfico internacional y nacional; y que al menos en éste último
punto, pocos o directamente nadie está opinando debida y libremente.
Alguna vez administré un sitio con la tarea personal de
reseñar de forma sagrada todas las pelis que podía ver en el cine, aún si la
peli me parecía tan insustancial que apenas inspiraban un par de párrafos mal
escritos. La misma consigna me llevó a aportar 956 críticas a FILMAFFINITY.
También tuve una grata experiencia colaborando con CINE.BOLIVIA.COM en su
sección de opinión hace unos años; pero el punto más alto de éste simulacro de
crítico cinematográfico que ahora escribe es llegar a formar parte de las filas
de CINECUTRE.COM. La web referencia en español del anti-cine mundial, cuyos
hilarantes artículos me metieron de lleno al fanatismo cinematográfico en su
concepción más talibánica y fanboy posible.
Pongo esto porque voy a hacer todo lo posible por
distanciarme de lo que hice antes. Acá no verán una crítica redactada con la
seriedad que demanda una de las webs de cine más importantes del país, ni mucho
menos la coprolalia desputera y borde que reservo únicamente para la
humorística web española del cine de derribo; demás está decir que acá no estoy
limitado al número de caracteres impuesto por la red social cinéfila en español
más importante del mundo. Para ponerlo en términos simples: Voy a escribir lo
que me dé la gana sobre el tema que me de la gana… referido al cine, y con cierto
énfasis en lo que podríamos llamar “la escena local”.
Éste no es el típico blog de cine limitado a compartir
reseñas y noticias; éste es un blog de opinión ultra-personal y si
quieren las últimas novedades del mundo del cine les recomiendo visitar LAS HORAS PERDIDAS, SALON DEL MAL o FUERA DE FOCO. Sobra decir que éstas y muchas
más webs tienen Twitter y Facebook (¿obvio no?) por lo que con un like las
noticias le buscan a uno y no al revés. Es increíble pero hay gente que trabaja
en medios cinematográficos de nuestro país (revistas, distribuidoras y los
mismos cines) que NO SABEN ESTO y cuando quieren dárselas de cinéfilos
entendidos y actualizados terminan haciendo el ridículo y desinformando a sus
potenciales espectadores con rumores infundamentados y mucha bullshit; pero ya
hablaremos de eso en otra ocasión.
Puede que en algunas ocasiones diga cosas bastantes fuertes,
puede que me pase tres pueblos opinando pero para algo hago esto. Ésta no es la
página de FB de la multisala de turno donde me pueden banear si no les gusta
leer sus verdades. No me importa complacer a nadie ni es mi objetivo arremeter
de forma incondicional y “hater” contra ciertos sectores y personajes (otra
cosa es que se lo merezcan); pero tengo una opinión, tú también tienes una y
eres libre de escribirla sin tapujos abajo (eso sí, no suelo tener mucha
paciencia y tolerancia con los trolls).
En fin, como diría cierto personaje del wrestling, en su
momento de mayor gloria y justo antes de catapultarse a los anales del deporte-espectáculo:
“I have a
lot of things I want to get off my chest”
Apaguen las luces y que comience la función.



